El polen está formado por pequeñas partículas de diversos colores situado en los estambres de las flores, constituyendo las células masculinas de las mismas. El polen, junto con la jalea real, constituye el alimento de las larvas de la colonia de abejas, consiguiendo un gran desarrollo de las mismas en poco tiempo. Su coloración y sabor es variable dependiendo de la planta de procedencia. El polen posee propiedades antiinflamatorias, antifúngicas y antimicrobianas. Es muy nutritivo y reconstituyente, aumenta la vitalidad y ayuda a reforzar el sistema inmunológico. Se recomienda en niños, tercera edad, atletas, personas con carencias nutricionales, convalecientes, en astenia, fatiga física e intelectual. Ayuda a combatir el cansancio.
Ingredientes: Polen ecológico.
Composición: Proteínas: 15-25 % (conteniendo gran cantidad de aminoácidos esenciales imprescindibles para el organismo). Carbohidratos: 50-65 %. Lípidos: 5-10 %. Ácidos orgánicos. Ácidos grasos. Enzimas. Vitaminas (A, B, C, D, E). Caroteno. Flavonoides.
Presentación: Tarro de 440 grs.
Modo de empleo: Se recomienda su consumo todos los días, a primera hora de la mañana, durante dos meses, con periodos de descanso de quince días. Su asimilación mejora mezclándolo con líquidos (zumo, agua), que rompen la cutícula que lo envuelve. Se recomienda tomar una cucharada sopera al día.
Advertencias:
- No usar los complementos alimenticios como sustitutos de una dieta variada y equilibrada y un modo de vida sano.
- No superar la dosis diaria expresamente recomendada.
- Mantener fuera del alcance de los niños.
- Consulte con el facultativo si está tomando algún medicamento.
- Conservar el envase bien cerrado, en lugar seco y fresco.